MUSEO FALLERO

Es posible que el lector visite por primera vez la ciudad de Valencia y quizás le resulte un poco difícil entender qué es una falla y qué significa este Museo, hoy instalado en un edificio que fue antiguo convento de los Padres Paules.
Las fallas son unos peculiares monumentos satíricos, realizados con materiales combustibles (cartón, madera, etc.), que se montan en las plazas y en los principales cruces de calles, se exponen al público durante varios días y se queman en la noche del 19 de marzo, festividad de san José.
La confección de los monumentos corre a cargo de los artistas falleros y son posibles gracias al esfuerzo de los vecinos de cada barriada que, agrupados en comisiones, trabajan durante todo un año para organizar la fiesta.
Cada artista fallero elige la figura que considera más lograda del monumento que está construyendo y, unas semanas antes de proceder a la plantá de la falla (colocación en la calle), todos los ninots seleccionados se presentan en una exposición conjunta. Mediante una votación popular se premia aquel ninot que, por su belleza o su gracia e intención satírica, la vox populi Considera merecedor del indulto del fuego.
Los ninots premiados cada año (uno de las fallas grandes y otro de las infantiles) se incorporan a este Museo. Junto a las fotografías de las mejores fallas y los carteles anunciadores que han ganado el concurso anual, conforman sus fondos y el patrimonio de la cultura popular y de esta fiesta mayor que son las Fallas de Valencia.


Una de las salas del Museo dedicada a los "ninots" de los aņos treinta a cincuenta